Su IPA de trigo, con levadura de ésteres afrutados, intenso sabor a malta y triple lúpulo, además de unas notas cítricas y exóticas muy equilibradas que provienen de las variedades de lúpulo Citra y Hallertauer Blanc, vale todos los riesgos que corre «el Agricultor». Notas a miel y caramelo procedentes de las maltas Weizen, Pilsner y Münchner. Citra: notas cítricas (lima y pomelo) y aromas exóticos (frutas tropicales y mango). Hallertauer Blanc: buqué de vino blanco afrutado y floral con aromas de maracuyá, grosella espinosa y piña.